lunes, 5 de noviembre de 2007

El tiempo lo cambia todo

Todo comenzó el 22 de Enero de 2003, cuando esta nueva Hermandad pidió permiso para nacer ante las puertas de Santa María de Asunción, bajo la confianza de nuestro consejero y párroco, pero sobretodo de nuestro amigo. Todo era ilusión e ideas de niños que gracias a la confianza que P. Eduardo nos depositó se hicieron realidad poco a poco.

Fueron pasando los años y la Hermandad fue conociendo nuevas personas, lugares y experimentó nuevas emociones. Para disfrutar de todo ello no teníamos que renunciar a nada de lo que teníamos antes. Hace unos meses esa persona tan querida por nuestra Hermandad nos dejó, es el transcurso de la vida, pero sabemos que estará en el cielo y que sabe que el vacío que nos dejó será muy difícil de llenar.

Echamos de menos su “consejo”, que tantos días nos brindó y que, aunque no obligatorio era su cumplimiento, siempre parecía ser lo mejor. Ahora sólo nos queda su último consejo: que no nos desanimáramos, pasara lo que pasara, y que siguiéramos luchando por lo que tanto nos había estado costando.

Ya, esos niños del 2003, no son tan niños y van a luchar y a conseguir todos sus propósitos, últimamente más difíciles para todos. Pero como siempre digo, esta HERMANDAD es pobre en cuanto a economía, pero muy rica en cuanto a ilusiones.

UN MIEMBRO DE LA JUNTA
EN MEMORIA DE P. EDUARDO

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