domingo, 24 de mayo de 2026

VIII DOMINGO DE PASCUA | SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS



La Solemnidad de Pentecostés nos recuerda el momento en que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles reunidos con María. Aquel grupo que antes tenía miedo y permanecía encerrado, recibió la fuerza de Dios para salir al mundo y anunciar el Evangelio con valentía.

Pentecostés no es solamente un acontecimiento del pasado; es una invitación actual para abrir el corazón al Espíritu Santo. Él renueva nuestra fe, ilumina nuestras decisiones y nos ayuda a vivir el amor, la paz y el perdón en medio de las dificultades diarias.

Con Pentecostés finaliza el tiempo de Pascua. Durante cincuenta días, en los que hemos celebrado la Resurrección de Cristo y la alegría de la vida nueva. Ahora, al recibir el Espíritu Santo, esa alegría pascual se convierte en misión: llevar a Jesús Resucitado al corazón del mundo.

Hoy, como los discípulos, también nosotros necesitamos el fuego del Espíritu para no caer en la tristeza, el desánimo o la indiferencia. El Espíritu Santo transforma nuestra vida cuando dejamos que Dios actúe en nosotros. Nos enseña a servir, a escuchar y a caminar unidos como hijos de Dios.

Pentecostés nos recuerda que la Iglesia vive por la fuerza del Espíritu y que cada cristiano está llamado a ser luz y esperanza para los demás.

#CristoVive 

Paz y Bien.

📷Miguel Ángel Nieto