En la tarde de ayer, durante la misa parroquial hemos celebrado la memoria litúrgica de nuestra Sagrada Titular, Santa María Magdalena.
A modo de reflexión acerca de su figura podemos decir que Santa María Magdalena nos recuerda que nadie queda definido por su pasado cuando se encuentra de verdad con Cristo.
Su vida es un testimonio de transformación, fidelidad y esperanza. Mientras muchos huyeron en el momento de la cruz, ella permaneció cerca de Jesús y fue la primera en anunciar la alegría de la Resurrección.
Su ejemplo nos invita a buscar al Señor con un corazón sincero, incluso en medio del dolor y la incertidumbre. Quien persevera en el amor termina encontrándose con Cristo vivo, que llama a cada uno por su nombre y convierte las lágrimas en esperanza.
Que, como Santa María Magdalena, aprendamos a reconocer la voz del Señor, permanezcamos fieles en las dificultades y llevemos con alegría a los demás la buena noticia de que Cristo vive.
Paz y Bien.
📷Izan Moyano



