martes, 22 de diciembre de 2020

AVISO: DÉCIMO DE LA SAGRADA RESURRECCIÓN, AGRACIADO.


Informamos que el número con el que La Sagrada Resurrección participaba en el Sorteo Extraordinario de Navidad ha sido agraciado con 20€ por décimo, en concepto del reintegro del número agraciado del primer premio (El Gordo).

Enhorabuena a los agraciados/as.


Paz y Bien.

FELICITACIÓN DE NAVIDAD


 

Desde la junta de gobierno de la Sagrada Resurrección os deseamos a todos los hermanos y devotos, así como a todo el pueblo de Guadalcanal nuestros una feliz y Santa Natividad del Señor. 

"Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad"Juan 1:1-5, 9-14

Con nuestro mayor deseo de fraternidad, recibe un caluroso abrazo de la junta de gobierno de la Sagrada Resurrección.  

Paz y Bien.

En la fotografía aparece el Niño Jesús que se encuentra en el regazo de la Santísima Virgen del Carmen.  

Montaje: Lidia Cerrillo García (2020)

domingo, 20 de diciembre de 2020

IV DOMINGO DE ADVIENTO




Lectura del santo evangelio según Lucas (1, 26-38)


En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Y el ángel se retiró.

Hace unos días nuestra hermana Lidia Cerrillo nos remitió esta fotografía  que hemos querido emplear para acompañar, como cada domingo de Adviento, la publicación, en este caso,  del Evangelio del Día, según San Lucas.

En este tiempo de espera, valga la redundancia, también, nosotros esperamos con esperanza la salida del Señor Resucitado al encuentro de todos los que se acerquen a Él, y que esa estampa que hoy es atemporal pueda ser captada en vivo en la plaza de Guadalcanal.

¡EL SEÑOR RESUCITADO ES NUESTRA ESPERANZA!

Paz y Bien.

Fotografía: Lidia Cerrillo García

domingo, 13 de diciembre de 2020

III DOMINGO DE ADVIENTO (Domingo de la Alegría o GAUDETE)


El tercer domingo de Adviento es llamado “domingo de gaudete”, o de la alegría, por la primera palabra del introito de la Misa: Gaudete, es decir, regocíjense.

En esta fecha se permite la vestimenta color rosa como signo de gozo, y la Iglesia invita a los fieles a alegrarse porque ya está cerca el Señor. En la Corona de Adviento se enciende la tercera llama, la vela rosada

Lectura del santo evangelio según Juan (1, 6-8. 19-28)

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.

Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?». Él confesó y no negó; confesó: «Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el Profeta?». Respondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.


Paz y Bien.

Fotografía: José Miguel García Gálvez