
Aunque ya tu pequeña imagen no suba a los cielos en la mañana gloriosa del domingo. Aunque las miradas de Guadalcanal ya no puedan mirar ese brazo extendido con el que tocabas el mismísimo cielo. Aunque la luz plena de una mañana de Abril no incida más en tu pecho. Siempre estarás en la memoria de todo el que te supo amar, desde el costalero, aguaó o capataz…Siempre te encontraremos en los recuerdos del ayer. Es por ello que nunca se te olvidará. Siempre resucitaras en cada mañana de domingo, en tu pueblo. Guadalcanal.
José Antonio Zújar.
(Dedicado a la imagen del Stmo. Cristo Resucitado)